lunes, 2 de agosto de 2010

Weirdness is after me.

El mismo fin de semana después de mi buen/mal día, acabé rompiendo una de mis propias reglas de comportamiento de forma deliberada y concienzuda: bebí solo. Hay muchas formas de beber solo, eso está claro, y la mayoría de ellas hasta incluyen el ir a un bar y estar rodeado de gente a pesar de que eso sólo es una cortina de humo para no reconocer que estás bebiendo solo. Me da igual que los que te rodean sean los habituales del lugar, que te conozcas todos sus nombres y al barman y su vida: hay una forma muy reconocible y evidente de beber solo que se puede reconocer sólo con verla.
Por fortuna o por desgracia, mi capacidad para el autoengaño no llega tan lejos. Bebí solo a conciencia y con ganas, porque lo que quería era, en el fondo, purgar lo que llevaba dentro, cosa que conseguí. Vaya si lo conseguí. Si no habéis tenido la experiencia de meteros los dedos en la garganta para poder evitar absorber el alcohol que todavía tenéis en el estómago ya os puedo decir que no os perdéis nada.
A la mañana siguiente, claro, llegó el momento de tomar decisiones. Si, ya sé que lo normal es que la resaca te esté asesinando, te hagas promesas de no volver a beber, que no puedas ver la luz y todo eso pero había evitado la jaqueca bebiendo agua después de "desbeber" los espirituosos y eso evitó la deshidratación (que es lo que mata), si bien el estómago aún me daba vueltas. La cosa funcionó, de todas formas, y es por eso que ahora salgo a correr, que he reconducido asuntos pendientes y que veo las cosas de otra forma, quizás no más positiva que antes pero si más fría y equilibrada, para bien y para mal.
Es curioso como muchas veces un cambio de actitud y de ver las cosas puede resultar lo que necesitas en tu vida pero también es muy curioso cómo descubres ciertas cosas a tu alrededor con sólo un poco de atención. Aunque hago un hábito de fijarme en ese tipo de cosas, el lunes de la semana pasada me ocurrió con un anuncio, como me había ocurrido con un par de restaurantes algo antes y para lo que dejo constancia (aunque espero que me disculpéis lo borroso de la cámara del móvil):
¿Publicitando el local a los clientes o cristaleros manazas?

El Humor que nunca pasa de moda.

No se cortan: ¡Zas! ¡En toda la boca!

1 comentario:

Bichejo dijo...

Pues "Minabo" tiene muy buena fama...joder, qué fatal suena!!!